Conexiones internacionales de 100 Gbps entre Brasil y Estados Unidos son activadas

El día 7 de julio, fueron activadas dos conexiones de 100 Gbps entre São Paulo y Miami, que amplían la salida internacional de la red académica brasileña, Ipé. Los enlaces, que pasan por cables submarinos en los océanos Atlántico y Pacífico, son mantenidos por el consorcio Amlight, que administra las conexiones entre los Estados Unidos y América Latina para fines de enseñanza y investigación.

Las nuevas interconexiones forman parte del proyecto Amlight Express and Protect, financiado por la National Science Foundation (NSF), por la Fundación de Amparo a la Investigación del Estado de São Paulo (Fapesp) y por la Red Nacional de Educación y Investigación (RNP). Según el ingeniero de redes Jeronimo Bezerra, de la Universidad Internacional de la Florida (FIU, en inglés), que participa del consorcio Amlight, otros seis links con la misma capacidad entre Miami y América Latina están previstos para entrar en producción en el 2017.

Según la FIU, las conexiones internacionales de 100 Gbps establecen nuevos parámetros en conectividad de alto desempeño en las Américas y posibilita oportunidades de colaboración científica. Una de las iniciativas beneficiadas será el proyecto internacional de Astronomía Large Synoptic Survey Telescope (LSST), que cuenta con la participación de 50 investigadores brasileños. El LSST es un telescopio en construcción en Cerro Pachón, en Chile, con previsión para entrar en operación en el 2022, que tendrá capacidad para hacer el mapeo de casi la mitad del cielo por un período de diez años.

Para que la capacidad de 100 Gbps sea utilizada plenamente por la comunidad académica, RNP también trabaja para elevar la capacidad de su backbone nacional, que atiende universidades e institutos de investigación en todo el país. Solamente en São Paulo, el canal podrá beneficiar a las instituciones conectadas a la Ansp (red académica de São Paulo), así como las interconectadas a la RNP, responsables de más del 40% de la producción científica nacional. “Con esta capacidad internacional de 100 Gb/s, estaremos preparados para la demanda que se proyecta para los próximos tres años”, informó el director de Ingeniería y Operaciones de RNP, Eduardo Grizendi.

Uno de los principales desafíos para la activación de esta infraestructura de alto desempeño fue la limpieza de los cables de fibra óptica en las conexiones terrestres, una vez que cualquier resquicio de suciedad u oleosidad en la interfaz entre las fibras puede derretirse con el calor propagado por el tráfico de datos, dañando la integridad física de la red. “La suciedad puede no sólo dañar la señal, sino que puede hacer que la fibra se queme”, explica Jeronimo, resaltando que el problema es más común en las conexiones entre operadoras de telecomunicaciones y de última milla, hasta los usuarios, o incluso dentro de datacenters.

Otro desafío será el monitoreo del tráfico en altísima velocidad, que dependerá de recursos computacionales complejos. Uno de estos recursos habilitados en la conexión internacional entre Brasil y Estados Unidos es la tecnología de Redes Definidas por Software (SDN, en inglés), que permite más flexibilidad, robustez y posibilidad de programar la operación del tráfico.