SIPAMHidro utiliza Cipó para monitorear las descargas eléctricas en Amazonia

Sistema reúne datos para minorar los impactos en Amazonia

Amazonia es una de las regiones del planeta que más sufre el impacto de los cambios climáticos globales, ya que las variaciones meteorológicas en la línea del Ecuador provocan eventos como inundaciones, secas y tempestades que afectan directamente el medio ambiente y la población local. En periodos estacionales con pocas ocurrencias de lluvia y elevación de la temperatura del aire, los niveles de agua de los ríos de la cuenca amazónica pueden ser bajos para la navegación, lo que deja las comunidades aisladas. Las secas también provocan incendios que alteran el equilibrio ecológico en la Salva Amazónica, que posee el 12% de la biodiversidad del mundo. Las deforestaciones por la acción humana contribuyen aún más para agravar este escenario.

Ante los efectos de tales fenómenos climáticos, se lanzó en Brasil un sistema de monitoreo que interconecta datos hidrometeorológicos de Amazonia, tales como ocurrencia de lluvias y las condiciones de los ríos, con el objetivo de generar información para el uso de la comunidad científica, de órganos públicos y de la población en general. El sistema, llamado de SIPAMHidro, es operado por el Centro Gestor y Operativo del Sistema de Protección de Amazonia (Censipam), vinculado al Ministerio de la Defensa.

Una de las áreas de trabajo del SIPAMHidro es el monitoreo de las descargas eléctricas atmosféricas en Amazonia, mediante antenas receptoras de frecuencia de radio, que pueden localizar en hasta 7 mil km de distancia. Se envían los datos desde la ciudad de Belém, en la Región Norte, para el Instituto de Astronomía, Geofísica y Ciencia Atmosférica de la Universidad de São Paulo (IAG/USP). La unidad académica coordina una red de cooperación internacional, la STARNET, para la detección de descargas atmosféricas.

Se puede seguir el monitoreo nel portal Raios Online, que muestra la información georreferenciada de dos sensores en la región amazónica, en Belém y Manaus, y de otros diez sensores, nueve en Latinoamérica y uno en Cabo Verde, en África, que se procesa en la estación central en São Paulo para el acceso de investigadores en el país y en el extranjero.

Por cuanta de las dificultades de conectividad en Amazonia, el órgano responsable se utiliza del servicio de e-Ciencia de la RNP, el Cipó, que crea circuitos fin a fin, para hacer uso de un canal directo de comunicaciones de datos con la Universidad de São Paulo (USP). El servicio facilita el día a día de investigadores que necesitan de ancho de banda asegurada y de mejor rendimiento en las transferencias de datos, donde el factor tiempo es crítico. Es el caso de la red STARNET, que realiza actualizaciones a cada cinco minutos.

Según el Censipam, los datos del sistema SIPAMHidro aportan para los avances en las investigaciones del ciclo hidrológico de la Tierra, donde Amazonia es una de las regiones más activas, y sirve de base para las aplicaciones en tiempo real, en las áreas de recursos hídricos, meteorología, seguridad en la aviación y sector energético.

Para el analista de Ciencia y Tecnología de Censipam, Márcio Lopes, esas informaciones posibilitan la previsión de tiempo severo y la emisión de alertas que pueden salvar vidas. “En Amazonia, órganos públicos como las Defensas Civiles estatales y municipales pueden acceder informaciones en tiempo real sobre las ocurrencias de inundaciones, secas y tempestades severas, seguidas de inundaciones, para minorar los impactos de los desastres naturales en áreas habitadas”, explica. Esta región donde los ríos son el principal medio de locomoción, la navegación fluvial también se beneficia.